también conocida como Yolnabaj, se encuentra en el municipio de Nentón, en Huehuetenango, cerca de la frontera con México. Es un destino natural poco desarrollado turísticamente, conocido por sus aguas de color turquesa y por estar rodeada de formaciones rocosas y vegetación densa. El acceso suele hacerse en vehículo 4×4 desde Nentón o comunidades cercanas, seguido en algunos casos por caminatas cortas, dependiendo de la ruta. En el lugar no hay mucha infraestructura, por lo que es recomendable llevar provisiones, agua y equipo si se planea acampar. Entre las actividades más comunes están la natación, kayak, exploración de cuevas cercanas y fotografía del paisaje. Es un sitio ideal para viajeros que buscan naturaleza, tranquilidad y una experiencia más aislada en Guatemala.
En lo profundo del noroccidente de Guatemala, en el municipio de Nentón, Huehuetenango, el Hoyo Cimarrón se abre como una grieta monumental en la tierra, un fenómeno geológico que parece sacado de otro planeta. Este enorme sumidero, con aproximadamente 200 metros de profundidad y unos 170 metros de diámetro, se formó probablemente por la erosión de un río subterráneo que provocó el colapso del terreno, creando un “abismo verde” donde, curiosamente, crece un bosque denso en el fondo. Caminar hasta su borde es una experiencia intensa: el viento sopla con fuerza y la vista hacia el interior revela árboles diminutos desde arriba, recordando la inmensidad del lugar. Más allá de su impacto visual, el sitio también está envuelto en leyendas locales sobre tesoros perdidos y misterios sin resolver, lo que añade un aire de aventura para los viajeros que buscan destinos fuera de lo común en Guatemala.
ubicado a pocos minutos de la ciudad de Huehuetenango, fue una de las principales ciudades del pueblo maya mam y funcionó como su capital durante el período Posclásico. Este complejo está asentado sobre una meseta estratégica rodeada de barrancos, lo que facilitaba su defensa, y hoy en día conserva más de 40 estructuras entre templos, pirámides, plazas y un juego de pelota. Durante el recorrido, los visitantes pueden explorar sus edificaciones restauradas, muchas de ellas con un característico acabado blanco que dio origen al nombre Zaculeu, que significa “tierra blanca”. Además, el sitio cuenta con un pequeño museo donde se exhiben piezas encontradas en las excavaciones, lo que permite comprender mejor la vida, organización y caída de esta ciudad que fue abandonada tras la conquista española en 1525.
El Mirador Diéguez, ubicado en las afueras de la ciudad de Huehuetenango, es un punto panorámico ideal para quienes buscan vistas espectaculares del valle y las montañas que rodean la región. Desde su plataforma se puede apreciar la ciudad enmarcada por cerros y extensas áreas verdes, especialmente al atardecer, cuando los colores del cielo realzan el paisaje. El acceso es sencillo en vehículo particular o mototaxi desde el centro de Huehuetenango, y el mirador cuenta con áreas para detenerse, tomar fotos y disfrutar del ambiente tranquilo. Es un destino recomendado para quienes buscan una experiencia rápida de contacto con la naturaleza y una excelente oportunidad para fotografía de paisajes sin salir demasiado de la ciudad.
ubicados en el municipio de Nentón, Huehuetenango, forman parte de un sistema natural asociado al río Candelaria, caracterizado por aguas cristalinas y formaciones kársticas que crean pozas profundas y cavidades similares a cenotes. Este destino aún es poco conocido, por lo que mantiene un ambiente tranquilo y poco intervenido. El acceso suele requerir transporte en vehículo desde Nentón y, en algunos casos, caminatas cortas hasta los puntos principales. Entre las actividades más comunes están la natación, exploración de cuevas y recorridos por el río. Debido a la limitada infraestructura turística, se recomienda llevar provisiones, equipo adecuado y, de ser posible, visitar con guías locales para mayor seguridad y orientación.
La Laguna Magdalena se encuentra en el municipio de Santa Cruz Barillas, en el departamento de Huehuetenango, y es un destino natural poco conocido que destaca por sus aguas tranquilas rodeadas de vegetación tropical y bosques húmedos. Su acceso principal se realiza desde la cabecera municipal, combinando carretera de terracería y, en algunos casos, caminatas cortas hacia la laguna, por lo que se recomienda llevar vehículo 4×4 y equipo adecuado. En el lugar es posible realizar actividades como natación, pesca deportiva y paseos en pequeñas embarcaciones, además de disfrutar de la biodiversidad local que incluye aves, peces y vegetación nativa. Debido a la limitada infraestructura turística, se aconseja visitar con provisiones, agua y guía local para una experiencia segura y completa.
El Templo Minerva de Huehuetenango es un monumento histórico ubicado en la cabecera departamental, construido a inicios del siglo XX durante el gobierno de Manuel Estrada Cabrera como parte de un proyecto nacional que buscaba promover la educación y los valores cívicos a través de las llamadas “Fiestas Minervalias”. De estilo neoclásico con influencia grecorromana, el templo destaca por sus columnas y su estructura abierta, pensada como un espacio para actos públicos y culturales. Con el paso del tiempo, la edificación fue abandonada tras la caída del gobierno, pero fue restaurada en 1986, recuperando su valor como patrimonio local. Actualmente, es uno de los principales puntos de interés en la ciudad, utilizado para actividades culturales, religiosas y eventos como celebraciones de Semana Santa, lo que lo convierte en un sitio accesible e interesante para quienes visitan Huehuetenango.


